El Tantra en Argentina
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Para tener una visión de la perspectiva que abarca el Tantra puede imaginar a todo lo existente enhebrado por hilos interconectados como en las telas de araña o en las redes de pesca.
Todo se encuentra vinculado por un hilo conductor y así es posible ir de un elemento a otro y también
comunicar algo que ocurre en uno de los elementos o en un sector.
Saber de la realidad es atender a las interrelaciones sin prejuicios. Investigar y experimentar son los modos adecuados para dar cuenta de la realidad. Por esta vía se comprueba que hay pares de opuestos en todo lo existente y entre los opuestos hay una íntima relación. Así, entre el día y la noche hay grados variables de uno a otro extremo sin solución de continuidad, uno depende del otro, uno es relativo al otro. La díada de opuestos es también una unidad. Una paradoja para nuestra mente. La observación desprejuiciada de la realidad, la exploración, el desplazamiento entre puntos de la realidad es la manera para saber de ella. Esto es diferente a conocer la realidad que significa: pensarla. Pensar permite mapear la realidad y es distinto a palparla. El conocimiento de la realidad es solamente una aproximación, en cambio el saber de la realidad es fruto de la experimentación, es una vivencia.
El desprejuicio implica tolerancia y en la medida que se avanza deriva en confianza. La realidad se
inscribe en nosotros, nos modifica gracias a la experiencia y alimenta nuestra intuición.
Para trasladarse por la red hay que estar atento, observar, intuir y dar pasos, siempre un paso más allá de lo concebido para descubrir y para expandirla.
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